Pepeaderos

Los sonidos ocultos de la selva

Los bosques inundables de la Amazonía laten al ritmo del agua. Son territorios que suben y bajan con el pulso de los ríos. Cuando el agua sube, los límites se disuelven: los ríos abrazan a los lagos y estos se funden con el bosque, volviéndose un solo cuerpo en movimiento. En cada ascenso, el agua trae consigo semillas, nutrientes y peces. Así, el ciclo del agua sostiene la fertilidad de las várzeas, planicies aluviales formadas en las orillas de grandes ríos, donde las aguas blancas renuevan la vida.

En este puente vivo entre la tierra y el agua, los árboles se transforman en guarderías que dan refugio y son mesa viva para aves, mamíferos, peces e invertebrados. Allí, los sonidos se multiplican: cantos, saltos y semillas que al caer  tejen una sinfonía en la que las pepas son protagonistas. Son los pepeaderos, árboles que se convierten en guardianes de la abundancia en este paisaje anfibio, donde el agua y el suelo conviven en un mismo latido.

En esta frecuencia natural, donde los pulsos de agua marcan el ritmo en que los frutos caen, los peces son los grandes viajeros que responden al llamado de las pepas. Viajan a través del río nutriendo cuerpos y culturas, dispersando semillas y perpetuando la vida en este territorio donde el agua nunca deja de moverse.

Un delicado equilibrio sostiene esta sinfonía; el más mínimo cambio —construir una presa, deforestar, cambiar el uso del suelo o alterar el clima— puede transformar el ritmo con que caen las pepas, el movimiento del agua y la llegada de los viajeros a estas mesas vivas. Cuando este ritmo se rompe, también se altera la vida de las comunidades anfibias, seres humanos que han aprendido a escuchar y respetar el pulso natural que sostiene a los pepeaderos, porque su bienestar depende de la armonía que mantiene viva a la selva amazónica.

Timareo
Casearia corymbulosa
Turima
También llamado dorado, manteco o lagunero, es un árbol alto que crece a orillas de lagos y quebradas. Cuando sube el agua, su dosel se llena de pepas amarillas con pulpa blanca que encantan a peces como el sábalo y la palometa, pero también a aves migratorias como la tijereta. También es refugio de pequeñas hormigas que construyen sus nidos en las esquinas de sus ramas. Es usada para la construcción de viviendas y sus hojas son usadas para curar golpes y dolores de cabeza.
Imagen principal
Branquiña
Potamorhina altamazonica
Yowarachi
Este pez es como una pequeña escoba que barre los lagos. Se alimenta de algas, detritus y microorganismos , contribuyendo a mantener el agua limpia. Nada en grupos y, cuando llegan las lluvias, se desplazan hacia los lagos para reproducirse. Es presa de otros peces como el pintadillo y de mamíferos como el perro de agua, que la persiguen entre las raíces sumergidas. Es un plato típico que se consume frito y con limón, aunque hay que tener cuidado ya que sus espinas son muy pequeñas.
Imagen principal
Piraña roja
Pygocentrus nattereri
Uchumadaucü
No es tan peligrosa como la muestran las películas de Hollywood. Se desplaza entre las raíces del bosque inundable, donde se oculta y nada en grupos para protegerse de caimanes, aves y delfines. Se alimenta de peces, frutos y semillas que caen al agua. Sus dientes afilados son apreciados por los artesanos locales, quienes, una vez aprovechada su carne, los utilizan para crear accesorios como collares.
Imagen principal
Sábalo
Brycon melanopterus
Ngechí
Es un pez que brilla como una moneda bajo el agua. Come los frutos del renaco y aprovecha las pepas que dejan caer accidentalmente las aves y otros animales. Experimentos de alimentación han demostrado que las semillas pueden permanecer entre 18 y 36 horas en su tracto digestivo, tiempo durante el cual el pez puede desplazarse entre 0.1 y 1 km, defecándolas lejos del árbol madre.
Imagen principal
Yarumo
Cecropia latiloba
Omawa
Se reconoce por su tronco claro, sus hojas grandes en forma de mano, verdes por encima y plateadas por debajo. Es una de las primeras plantas en llegar cuando un claro se abre en el bosque, ayudando a sanar la tierra. Sus frutos atraen aves, murciélagos y peces como la gamitana, quienes ayudan con la efectiva dispersión de sus semillas. Viven en alianza con las hormigas Azteca, que lo protegen a cambio de refugio y alimento.
Imagen principal
Hormiga
Azteca spp.
Las hormigas Azteca son principalmente arbóreas y suelen anidar en la madera. Mantienen una estrecha relación mutualista con varias plantas, especialmente con el yarumo. En esta asociación, las hormigas habitan dentro de los tallos huecos, donde se desplazan con facilidad y se alimentan de los azúcares, lípidos y proteínas, presentes en algunas especies de este género. Por esta razón, ante cualquier amenaza o perturbación, no dudarán en defender su hogar, atacando a todo aquel que intente dañarlo.
Imagen principal
Bufeo
Inia geoffrensis
Omacha
Es un depredador ágil y de buen apetito, adaptado a los ríos y bosques inundables. Su cuello flexible y hocico largo facilitan la navegación entre raíces y troncos con gran destreza. Se alimenta de peces pequeños y medianos, como sardinas, palometas, pirañas, sábalos, entre otros. Es una especie de gran importancia cultural, pues se asocia a un espíritu que cuida los ríos. En los amaneceres tranquilos, es común verlo salir a respirar, dejando ver su color rosado que lo hace único en el mundo.
Imagen principal
Oso perezoso
Bradypus variegatus
Powí
De pelaje blanco con manchas negras, el oso perezoso se mueve despacio entre los árboles usando sus tres uñas largas como ganchos. Su andar lento no es pereza ¡es su secreto para sobrevivir! Le encanta comer hojas siendo las del Yarumo sus favoritas. Gracias a su metabolismo pausado puede pasar desapercibido ante depredadores como águilas harpías y, aunque parezca imposible, en el agua es mucho más rápido que en tierra.
Imagen principal
Chimbilaco
Carollia perspicillata
Nuü
Estos murciélagos se refugian en los huecos de grandes árboles, cuevas y grietas, gracias a su pelaje de color café, pueden pasar desapercibidos. Su manjar predilecto son los frutos de yarumo, anonilla y otras pepas, esto los convierte en grandes dispersores de semillas. Usan la ecolocación y los olores para determinar dónde están las pepas. Duermen durante el día y en la noche invierten tiempo en acicalarse, desplazarse, socializar y comer.
Imagen principal
Osito trueno
Cyclopes ida
Esta misteriosa criatura recibe nombres curiosos tales como osito trueno o la gran bestia, asociados a diferentes prácticas culturales y leyendas locales. Su peso, alrededor de los 300 gramos, lo convierte en el más pequeño dentro de su grupo. Durante el día se encuentra acurrucado a la sombra de enredaderas o en la copa de los árboles. Al igual que los demás osos hormigueros posee patas traseras largas y delanteras cortas con garras afiladas y fuertes. Estas características al igual que la ausencia de dientes, responden a su dieta conformada casi exclusivamente de hormigas y ocasionalmente escarabajos.
Imagen principal
Perro de agua
Pteronura brasiliensis
Aitü
Con su largo y ágil cuerpo café oscuro, la nutria gigante se desliza por los ríos amazónicos con facilidad. Vive en familia, siempre comunicándose con chillidos y silbidos. Es una cazadora experta, puede atrapar pirañas y otros peces del río con una velocidad sorprendente. Le encanta jugar, zambullirse y recorrer las orillas, convirtiéndose en una guardiana incansable de las aguas donde habita.
Imagen principal
Renaco
Ficus trigona
Painü
Conocido también como “el árbol que camina”, el renaco luce grandes raíces que parecen piernas enredadas. Nace como un bejuco tímido que abraza a otro árbol; pero su abrazo es tan fuerte que lo hace desaparecer. De sus ramas cuelgan frutos rojos que son consumidos por peces, aves y monos. Entre sus raíces, los peces encuentran refugio para poner sus huevos y proteger a sus crías de los depredadores.
Imagen principal
Cucarrón de agua
Megadytes sp.
Hórawẽ
Estos escarabajos de la familia Dytiscidae se caracterizan por su cuerpo aplanado y ovalado; adaptaciones útiles para su vida acuática, al igual que sus patas traseras, aplanadas y anchas, adaptadas para la propulsión. Son animales depredadores que se alimentan de una gran variedad de organismos, tanto vertebrados como invertebrados. Los adultos utilizan la estridulación (producción de sonido mediante el frotamiento de partes del cuerpo entre sí) para producir chirridos que pueden distraer a los depredadores.
Imagen principal
Martín pescador
Chloroceryle amazona
Chorachi
Se reconoce por su cabeza verde brillante, pecho blanco y una banda castaña en el vientre. El macho y la hembra cuidan juntos su nido, un hueco excavado de hasta dos metros de profundidad en barrancos junto al río. Allí, las hembras ponen entre cuatro y cinco huevos. Pasan la mayor parte del tiempo solos y posados en ramas de árboles como el camu camu y el orcurana, atentos al agua para capturar sus presas: peces medianos como palometas y pirañas.
Imagen principal
Pico de candela
Monasa nigrifrons
Timakuru
Se reconoce por su coloración oscura uniforme a lo largo del cuerpo, lo que hace resaltar aún más su llamativo pico rojo. Se encuentra comúnmente en parejas o grupos, que se escuchan desde lejos, gracias a su estruendoso canto similar al de los loros. Su dieta se basa principalmente en insectos, pequeños lagartos y anfibios. Se pueden encontrar siguiendo a grupos de primates y alimentándose de las presas que estos van dejando.
Imagen principal
Tijereta
Tyrannus savana
Se distingue por su llamativa cola, la cual es muy larga y posee dos plumas que parecen cintas en forma de lira. Es un ave que podemos encontrar desde el sur de México, hasta la Patagonia en Argentina, su comportamiento es parcialmente migratorio, las poblaciones del sur son las que viajan hacia la Amazonía. Además de su característica figura, las tijeretas se pueden distinguir por su vuelos graciosos y peculiares, que realizan al cazar insectos.
Imagen principal
Corocora
Mesembrinibis cayennensis
Púrúnã
Si ves un brillo verde iridiscente cerca del agua, podrías estar frente a un Corocora o Ibis verde. Puede andar solo, en pareja o en grupos pequeños. Durante el día es silencioso, pero en la noche emite fuertes vocalizaciones. Usa su largo pico para buscar su alimento entre el barro y el agua poco profunda. Las presas más consumidas son lombrices, insectos y crustáceos, aunque no rechazan una que otra fruta o pequeño vertebrado.
Imagen principal
Arrendajo
Cacicus cela
Kauré
También conocidos como mochileros por sus nidos colgantes que parecen mochilas. Usan las ramas de los yarumos o árboles que viven en asociación con hormigas o avispas, de esta forma les ayuda a proteger sus huevos de depredadores. Se distinguen por su plumaje negro con manchas amarillo brillante y ojos azules. Sus cantos, audibles a kilómetros, combinan silbidos, notas aflautadas y cacareos. Se alimentan principalmente de insectos, aunque también disfrutan de frutas, semillas y néctar.
Imagen principal
Palometa
Mylossoma albiscopum
Pakú
Tiene escamas pequeñas, blancas y brillantes, y un cuerpo aplanado en forma de disco con sierras en el vientre. Durante las crecidas entra al bosque inundable para alimentarse de los frutos del renaco, el timareo y otros árboles ribereños. En aguas bajas busca insectos entre la vegetación como hormigas que caen de los árboles o macroinvertebrados acuáticos. A su vez, es presa del pintadillo y de aves cazadoras como el martín pescador.
Imagen principal
Tucunaré
Cichla monoculus
Tukunari
El tucunaré es un pez de cuerpo alargado y fuerte, con escamas amarillas y rayas negras en el lomo. Cerca de la cola tiene una mancha redonda con borde amarillo que parece un ojo, de esta caracteristica deriva su nombre científico mono: “uno”, culus: “ojo”. Vive en ramas sumergidas y permanece en un mismo lugar durante toda su vida. Allí, se alimenta de peces pequeños como sardinas y también de insectos.
Imagen principal
Gamitana
Colossoma macropomum
Tomakachi
Después del pirarucú, la gamitana es el pez con escamas más grande de la amazonía. Puede medir hasta un metro y pesar 30 kilogramos. Cuando el bosque se inunda, las raíces se convierten en guarderías donde crecen los juveniles. Los adultos, en cambio, encuentran en el dosel una despensa completa de frutos como el camu camu, timareo y yarumo. Los individuos más grandes dispersan más semillas, ayudando a que nuevos árboles broten en las riberas.
Imagen principal
Pescador
Desde la infancia, los pescadores aprenden que el río y la selva son despensa, refugio, escuela y camino. De esta manera, ellos cuidan su territorio como quien cuida su cocina porque sabe que de allí depende la vida de su familia. Ser pescador es también ser artista pues las herramientas de pesca deben ser cuidadosamente diseñadas. La pesca no solo es un oficio, es sustento, tradición y responsabilidad. El conocimiento debe transmitirse de generación en generación, desde cómo proteger la naturaleza, respetar los refugios de los animales hasta reconocer qué pepas fructifican en aguas en ascenso para alimentar a los peces. Ser pescador es ver la vida de forma diferente, reconociendo que todas las formas de vida están interconectadas.
Imagen principal
Aguaje
Mauritia flexuosa
Teémã
El aguaje, es el fruto de la palma Mauritia flexuosa. En las comunidades indígenas se dice que el aguaje es una planta que llama el agua, es típica de humedales apartados del plano de inundación. Si falta esta especie en un humedal puede secarse. Es un recurso importante en la Amazonía colombiana, valorado por su alto valor nutricional y potencial uso industrial. Se utiliza en la elaboración de diversos productos, como aceite, harina, mermeladas, entre otros, y también tiene un valor cultural y espiritual para las comunidades indígenas.
Imagen principal

Cuentos de los pepeaderos

Cartilla de educación ambiental

Bibliografía

Agencia UNAL. (2023). Fotogalería. Pepeaderos: círculo de vida en las aguas del Amazonas. Universidad Nacional de Colombia.

Batista-Correia, G.,Siqueira‐Souza, F. K. & Carvalho-Freitas, C. (2015). Intra- and inter-annual changes in the condition factors of three Curimatidae detritivores from Amazonian floodplain lakes. Biota Neotropica, 15, 1-7.

 

Carvalho, V. (2024). Impactos socioambientais em áreas de várzea: Transformações na paisagem pela perda de floresta na Amazônia central. Universidade Federal do Amazonas – UFAM.

 

Correa, S. B., Winemiller, K. O., López-Fernández, H., & Galetti, M. (2007). Evolutionary Perspectives on Seed Consumption and Dispersal by Fishes. BioScience, 57(9), 748-756. https://doi.org/10.1641/B570907

 

De Lima, Á. C., & Araujo-Lima, C. A. R. M. (2004). The distributions of larval and juvenile fishes in Amazonian rivers of different nutrient status. Freshwater Biology, 49(6), 787-800. https://doi.org/https://doi.org/10.1111/j.1365-2427.2004.01228.x

 

Dias, J., Sant'Anna, I., Bezerra, E., Garcez, R., & Dantas Filho, J. V. (2024). Population parameters of the red-bellied piranha Pygocentrus nattereri (Kner, 1860) (Characiformes: Serrasalmidae) of the São Miguel River, Rondônia state, Brazil. Boletim do Instituto de Pesca, 50, e853. https://doi.org/10.20950/1678-2305/bip.2024.50.e853

 

Escobar Aucu, L. (2023). Pesca artesanal y resistencia social: reflexiones sobre el caso del manejo pesquero en los Humedales de Tarapoto. Mundo Amazónico, 14(1), 112–133. https://doi.org/10.15446/ma.v14n1.99753 

 

Fernández Ramos, Á., van Vliet, K., Pérez Cubillos, C. M., Castillo, E. D., Parente, M., & Duque-Escobar, S. (2017). La vida de la selva inundable. Fundación Grupo PROA.

Fog Corradine, L. (31 de Enero de 2018). Hidroeléctricas en la Amazonía, una amenaza para la cuenca. Pesquisa Javeriana.

 Horn, M. H. (1997). Evidence for dispersal of fig seeds by the fruit-eating characid fish Brycon guatemalensis Regan in a Costa Rican tropical rain forest. Oecologia, 109(2), 259-264. https://doi.org/10.1007/s004420050081

Mateussi, N. T. B., Oliveira, C., & Pavanelli, C. S. (2018). Taxonomic revision of the Cis-Andean species of Mylossoma Eigenmann & Kennedy, 1903 (Teleostei: Characiformes: Serrasalmidae). Zootaxa, 4387(2), 275–309. https://doi.org/10.11646/zootaxa.4387.2.3

Palma, L., Núñez-Avellaneda, M., & Duque, S. R. (2014). Efecto de la conectividad del río Amazonas sobre la física y química de las aguas en ambientes de planicie aluvial de Colombia. Revista Colombia Amazónica (7), 129-148.

Santos, A., Cassú, E., Pérez, M., & Duque, S. (2013). Memoria ambiental de los tikuna en los Lagos de Yahuarcaca. Revista Colombia Amazónica (6), 41-67.

Trujillo, D., Ramos-Henao, P.A., Páez, M., Valderrama, J. y F. Trujillo. (2023). Bosque inundado en la Amazonia. Fundación Omacha, Fondo No ruego, Whitley Fund for Nature. Bogotá D. C.


Créditos

Luz Marina Mantilla Cárdenas

Directora General

Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas SINCHI

 

Ana María Franco Maya

Subdirección Científica y Tecnológica

Coordinadora técnica del proyecto Biofilia Museo de la Biodiversidad

 

Autoría

 Adriana Maria Rebolledo Monsalvo

 Derly Y. Leon Miguez

 Wendy Tatiana González Neira

 Angie Daniela Barrera Salamanca

 Maria Camila Castrillón Gutiérrez

 Francy J. Sandoval Barbosa

 

Ilustraciones

Jesús Damaso Yoni

 

Sonidos

Colección de Sonidos Mauricio Álvarez Rebolledo, Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt (IAvH, CSA).

Marisol Valverde Montellano, quien agradece la beca otorgada por National Geographic para llevar a cabo su proyecto de investigación.

Juan Bautista Monteiro y Angie Daniela Barrera – Fragmentos de la entrevista “Yahuarcaca: Un festival musical bajo el agua”.

 Xeno-canto Foundation.

Voz narrativa

Wendy Tatiana González Neira

 

Asesoría de contenido

Astrid A. Acosta Santos

Juan David Bogotá Gregory

Iván Gerardo González Gómez

Diego Andrés Carantón Ayala

Wilson Darío Rodríguez Duque

Daniel Castro Torres

Misael Rodríguez Castañeda

Andrés Alberto Barona

Natalia Atuesta Dimian

José Rances Caicedo Portilla

Maria Alejandra Rodríguez

 

Desarrollo Web

Mauricio Duran

Ana Paola Aponte

 

Limpieza y vectorización de imágenes

Iván Alexander Rodríguez Vallejo

 

Escalamiento de imágenes

Iván Alexander Rodriguez Vallejo

Adriana María Rebolledo Monsalvo

Angie Daniela Barrera Salamanca

 

AGRADECIMIENTOS

Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas SINCHI

Luz Marina Mantilla Cárdenas

Diego Lizcano Bohorquez

Ana María Franco Maya

Clara Patricia Peña Venegas

María Alejandra Rodríguez

Juanita Hoyos Ruz

Ana Paola Aponte Celis

Diana Patricia Mora

Astrid Acosta Santos

Juan David Bogotá Gregory

Iván Gerardo González

Wilson Darío Rodríguez

Ana Lucía Cortés Loaiza

Víctor Duván Ardila Bayona

 

Trabajo de co-creación - Organización de Pescadores Artesanales TIKÁ

Delfino Parente Fernández – San Pedro de los Lagos

Juan Bautista Monteiro – La Playa

Jesús Damaso Yoni – La Playa

Nancy Castillo Raya – La Playa

Yordany Wesbrot Wong Guaman – La Playa

Carlos Harvey Rojas Portilla - El Castañal

Roger Murayari Amias – San Juan de los Parentes

Esmeralda Murayami Armas – San Sebastián de los Lagos

Andrés Guerra Núñez – San Antonio de los Lagos

Mary Luz Careca Parente – El Castañal

Jaime Parente Fernández –San Pedro de los Lagos

Antonio Docarmo Galindo– La Milagrosa

Georgina Rubio Vargas

 

 

 

Fundación Tropenbos Colombia

Carlos Rodríguez

Sandra Frieri

Jaime Olarte

Confucio Hernández Maküritofe

Enrique Hernández Maküritofe

Way Dairon Matapi Yucuna

Fabián Moreno Gomez

Catalina Vargas

 

 

Corporación Parque Explora

Carolina Merizalde

Carolina Giraldo Serna

 

Jóvenes investigadores Alianza Biofilia

 

Matilda Lara Viana

Universidad EAFIT

 

Santiago José Saavedra Barbosa

Mariana Sánchez Rubiano

Erandi García Arellano

Jardín Botánico de Cartagena

 

Amalia Díaz Peña

Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt

 

Angie Natalia Pérez

Institución Educativa Montessori sede San Francisco

Pitalito, Huila

 

Laura Tatiana Beltrán

Colegio Sagrado Corazón de Jesús

Samacá, Boyacá.